En CRUDO te enseñamos a cocinar. No se trata sólo de transformar y combinar alimentos, sino de conocer aspectos fisiológicos, económicos, culturales y ecológicos de la comida. Saber quién produce los alimentos y cómo lo hace, entender cómo reacciona nuestro cuerpo ante ellos y cuál es la mejor manera de comerlos es tan importante como ponerlos en un plato.

Para venir a CRUDO no hace falta nada más que la curiosidad. No necesitás experiencia, aquí la desarrollamos. Estudiantes, cocineros, médicos, nutricionistas, buscadores crónicos, asesinos seriales, paracaidistas, candidatos a presidente. En CRUDO no discriminamos a nadie por lo que piensa o por lo que come. No luchamos contra ninguna tradición, el único enemigo es la ignorancia.

CRUDO no es una escuela tradicional de cocina. Vos elegís qué aprender y cuándo querés hacerlo. Tenemos diferentes docentes que enseñan cosas distintas desde varios puntos de vista. A veces coinciden y a veces no. La diversidad y la pluralidad también tiene lugar aquí.

En CRUDO no utilizamos productos animales. Buscamos alternativas.

No formamos cocineros, formamos gastrónomos. Empezamos desde el principio, estamos en CRUDO.